viernes, 12 de noviembre de 2010

trabajo colaborativo numero 3

valor estetico

Muchas han sido las maneras de valorar y de revalorar la estética misma de la representación. Sin embargo, hoy en día en el mundo Post-moderno arraigado en las nuevas tendencias del arte contemporáneo podemos apreciar que para asumir algo como estético no necesariamente se debe actuar bajo el supuesto de una actitud estética encaminada al hecho de asumir simplemente el objeto físico deslumbrado en el -significante mediacional del arte como representación sino en lugar de ello debemos enfocarnos más en el objeto fenomenológico e implícito que se asume en el arte como representación. El hecho de que tanto en un cuadro como un libro (literatura) su significante material se exprese; podríamos decir en letras o en trazos: no significa que la actitud estética deba estar dimensionada simplemente en el objeto material de lo percibido, sino que de por si valla más allá de su forma objetivada en cuanto a lo que se percibe o en cuanto a lo que se expresa trascendiendo de esta forma la arbitrariedad de la llamada objetividad para darle mayor prioridad , sentido y fondo al objeto fenomenológico e ideo mediacional de lo que se expresa.

De acuerdo con Jhon Jairo cardozo Cardona 1 este autor aduce que la actitud estética debe centrarse más sobre las características percibidas más no sobre las características físicas que hacen posible lo percibido: por lo tanto si analizamos un cuadro debemos concentrarnos más en las combinaciones de color del cuadro más que en la forma en que ha de mezclarse la pintura para producir el color, ni tampoco en la química material empleada en la pintura.

En el caso de la pintura para comprender el objeto fenomenológico es necesario adentrarnos más allá de la forma o de los trazos; es decir es apreciar el cuadro más allá de su significante así se podría afirmar que en el caso de las pinturas si su objeto significante son los trazos o las líneas al asumir una actitud estética no deberíamos simplemente quedarnos ahí si no a su vez también apreciar el fondo fenomenológico de lo que se expresa.

Si asumimos lo anterior: Sería indispensable resaltar que la literatura a diferencia de las demás artes se distingue en cuanto al hecho de ser un arte Ideo-sensorial; es decir, se basa en que sus representaciones son captadas a través de un significante materializado en palabras o en letras que básicamente Cumple la función de ser un medio para expresar ideas a través del grafo cuyo fin básico son los significados más no los objetos o las percepciones concretas, pues en la literatura :los significados no son objetos ni percepciones concretas como si ocurre en las demás artes las artes auditivas y visuales, las cuales han sido llamadas artes sensoriales (Aude-arte musical),Visuales (arte-pictorico), pues en la literatura se evocan básicamente imágenes abstractas

A su vez sensibles que no necesariamente están vinculadas con la imagen Significante propia del medio material de lo que como arte la literatura expresa.
Mientras que tanto en las artes auditivas como visuales su significante básicamente se expresa en sonidos y en imágenes en la literatura no sucede lo mismo, pues realiza este proceso en forma ideo-sensorial Puesto que las palabras en si evocan imágenes sensibles no materiales basadas en lo abstracto las cuales pueden adquirir forma y sentido sólo en la mente del lector.
Muchas han sido las maneras de valorar la estética misma de la representación. Sin embargo, en la literatura existe una delgada línea que trasciende inclusive su propia representación como lo podremos apreciar a través de las siguientes imágenes poéticas:

Imágenes auditivas: “El plomizo balón de la tormenta de monte en monte en su rebotar se oye. (EL AMOR Y LA SIERRA) Antonio Machado.

Imágenes olfativas: “Su boca olía despacito a menta”

Imágenes gustativas: “Mario, adivinó un sabor a mandarina, buenísimo, viviéndolo desde lo más hondo del chocolate”

Imágenes táctiles: “Y el agua caliente corrió por el pecho y por las piernas”

Imágenes cromáticas: “Entonces en tú, panadera, apareciste, blanca de luna, de flores y de harina”

Como podemos apreciar en las siguientes imágenes poéticas: Más allá de quedarnos en las famosas reminiscencias Propias de las aromas del tiempo perdido de nuestro famoso Marcel Proust podemos hacer énfasis en que no sólo las imágenes gustativias auditivas y olfativas pueden tener un valor estético vinculados a los recuerdos o las reminiscencias sino que también a su vez poseen un valor original y dinámico Ideo- representacional que sobrepasa la delgada línea de aquellos que partiendo del determinismo reducen el campo de la actitud estética al excluir , el gusto, el olfato y el tacto como si estas mismas no se pudiesen apreciar como parte de lo estético como ocurre de igual manera cuando se excluye a la literatura de la apreciación estética por su carácter significante no perceptivo en cuanto a que su expresión significante no se basa , ni en imágenes , ni en sonidos como si ocurre en las artes sensoriales como la música y la pintura aspecto que se convierte en un retazo de índole determinista que se asemeja a una camisa de fuerza; la cual obstaculiza la verdadera valoración estética, pues ante ello sería indispensable resaltar que la literatura no se basa simplemente en la expresión objetivada o en una imagen material significante sino en imágenes abstractas ideo-sensoriales; en donde no necesariamente estas imágenes tengan que ver en su totalidad con la memoria sino que a su vez pueden tomar vuelo a través de una relación ideacional que en ciertos casos hace que la literatura al ser medio se convierta en una alternativa meta-representacional tal como lo expondremos en el siguiente ejemplo poético:


CASA PINTADA
Dibujo, antes que nada, una puerta.
Le trazo un cerrojoCon su forma de gota de agua
Y diseño con el pincel la llave
Que abre las dos hojas de madera,
La llave que funda el maridaje
entre el ojo y el cerrojo.
Abro la dibujada puerta
Y entro a la intemperie.
Pinto un largo corredor
Que cruza el patio de azules baldosas
Y bruñidos vitrales.
En el centro del patio,una alberca
De cuyos grifos de hierro
pendeLa lágrima del agua.
Al fondo, dibujo de peldaño en peldaño
Una escalera de caracol
que trepa Hasta un cuarto
poblado de luz
En sus grandes ventanales.
Subo a la alcoba
E inicio el desdibujo:
Un pincel entintado borra escalones,
Desvanece la alberca y su tosca grifería,
Borra el patio y sus vitrales,
El largo corredor
donde antesReinaba la intemperie.
Con un color de niebla deshago el cerrojo,
La llave y la puerta de madera,
Y quedo solo en el cuarto blanco
Que ya no tiene casa.

Juan Manuel roca


En el anterior ejemplo podemos apreciar un caso exclusivo de Meta representación, pues antes de tomar vuelo en dicho caso sería indispensable resaltar primeramente el concepto de Meta representación, pues Etimológicamente la palabra Meta-representación: Proviene del Prefijo Meta que significa Cambio de lugar, orden, Condición o Naturaleza pues proviene del latín Trans Que significa algo que provoca un cambio en la naturaleza misma de la representación.

Pero en este caso cuando hablamos de cambio o meta representación ¿A que nos referimos?
Nos referimos a la casa pintada; Es decir al cambio de representación, pues por lo general pintamos las casas a través del lenguaje icónico de trazos, de líneas (Arte pictórico) significante material pero aquí Juan Manuel roca lo hace no a través de de estos significantes (Trazos o Iconos) sino lo hace a través de letras (cambio de representación) ; es decir a través relación ideo-mediacional (idea-medio plasmada en grafo )poniendo en entredicho la tesis del autor del modulo Jhon Jairo cardozo Cardona quien comete el error discursivo de hacer énfasis sólo en la percepción asumiendo una actitud no grata o experta fundamentada en un juicio casi a priori al afirmar que cualquier intento basado en la evocación imágenes constituye un desesperado intento de acomodar los hechos a la teoría , pues para eso están los poetas para develar el sentido correcto y abstracto propio de la verdadera significación, pues la aletheia poética es una mejor manera de mejorar las cosas y a su vez también modificarlas rompiendo la arbitrariedad significante propia de la naturaleza de la representación a partir de una actitud fenomenológico basada en la expresión Sujeto-Objeto, puesto que en este caso el objeto de estudio ya no depende del objetivo mismo de pintar una casa sino de la razón subjetiva desvelada por el poeta al emplear el lenguaje abstracto y poético como un medio de superación.

“El lenguaje es la morada del ser y la casa donde habita el hombre; el cual hace las veces de intérprete, entonces la palabra en caso tal: puede tomarse como una morada singular donde habita el hombre y los pensantes, por lo tanto en forma representativa los poetas al trascender el significante de las palabras se convierten en vigilantes; los cuales básicamente desvelan el sentido propio de su significación o morada.

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